25 de junio de 2013

11:11

Supongo que lo de ser cobarde es algo con lo que tengo que vivir. Tengo miedo de cada cosa nueva que sucede porque se como soy, se como soy y se los errores que cometo... y siempre acabo tropezando con el mismo; sus ojos. Vuelvo a estar perdida y ahora no se si quiero encontrarme. ¿Debería? ¿Serviría de algo? Creo que ahora encontrarme solo serviría para perderme un poquito mas. Igual es eso lo que hago mal, igual no debería tratar de buscarme... igual estando perdida las cosas van mejor. No soy fácil de entender... ¿Como puedo esperar que alguien lo haga?

11 de mayo de 2013

Viernes, diez de mayo de dos mil trece.

Odio llorar hasta quedarme dormida. Mi inseguridad vuelve para desbordarme y yo no se que hacer para pararla. Es como una batalla que antes de que suceda ya doy por perdida. La experiencia me ha hecho ver que es mucho mas fuerte que yo, y ya ni siquiera me molesto en intentar vencerla. Haga lo que haga se que siempre va un paso delante de mi y no le importa parar en seco para que choque de frente con ella.
En días como hoy me siento pequeña y débil, vulnerable, demasiado dañada como para fingir que no le pasa nada. Esta es la parte mas oscura de mi y nadie la conoce. Me avergüenzo de ella, me avergüenzo de mi otro yo. Si lo sacase a la luz se que no encajaría en esta sociedad, se que hasta mis propios amigos, incluso los mas cercanos desaparecerían... Me mata no poder contarle mis problemas a nadie porque se que no me entenderían, ni siquiera se esforzarían por entenderme. Soy tan diferente, rara. No quiero muestras de cariño por pena, no quiero que la gente me abra sus brazos solo cuando me vean apartada... no quiero que sientan lástima por mi, ya siento yo suficiente por mi misma. Tengo que empezar a hacer cosas diferentes si quiero obtener resultados distintos pero los cambios me dan miedo. Dejo mucho que desear.

10 de marzo de 2013

Cobarde.

Lo nuestro sería una buena historia ¿sabes? De esas que empiezan mal diferente, de las que se saltan el típico "Había una vez" y comienzan directamente con un "De repente". En momentos así me doy cuenta de mis errores y es que soy de las que dan demasiada importancia a las pequeñas cosas. No te conozco. No me conoces. A penas hemos intercambiado unas palabras y aquí estoy escribiendo(te). Lo necesitaba. Hace tiempo que las palabras no fluyen en el papel como lo solían hacer. Hace tiempo que perdí la inspiración pero tú la has traído contigo. No tiene sentido hacer esto. No tiene sentido escribirte y me siento como una tonta y una idiota esclava de sus sueños. Nada tiene sentido desde que se fue o desde que yo decidí poner tierra de por medio. La culpa vuelve a ser mía, de nuevo, como siempre... Si no iba a tenerle y preferí olvidarle y lo conseguí, pero no contaba con el hecho de que dejaría un hueco en el corazón. Se llevó la inspiración consigo y cualquier persona nueva que aparece es como un falso espejismo que me hace creer que me traerá esas letras y esas historias que merecen ser contadas en algún lugar, pero son solo eso... espejismos. Y me engaño a mi misma y siento inútil. Y probablemente lo sea junto con lo de cobarde, que en vez de luchar por él le dejé camino libre a cualquier otra.