Música: In my head - Peter Manos
10 de mayo de 2020
2 de mayo de 2020
Piel y asfalto
[4 a.m. Rivers and Road de The Head and the Heart empezó a sonar
justo cuando terminé de escribir las últimas palabras]
«No iba a, me iba de, y viajar así
es ya la confesión de un fracaso.»
- José Ovejero
«Supongo que a cada uno le cuesta un precio diferente
abrir los ojos.»
- Mónica Gae
No quiero que me reconozcas
no quiero ser nada
de todo lo que una vez tuviste
que mi piel guarde tus huellas.
Como una serpiente
que se ensimisma entre las rocas
rasgando su primera piel
y dejando la segunda a la vista,
quiero dejarlo todo atrás
porque empieza a merecerme la pena
arriesgarme a la carne viva
con tal de que no me hayas tocado.
Puede que esté siendo egoísta,
que roce la hipocresía
pero la verdad que cargaba a hombros
empieza a pesar demasiado,
la arena no deja de caer
y tu no oyes siquiera mi voz,
no esperas siquiera mis pasos.
Quiero quitar de mi las marcas de tus manos
tus firmas de deseo
porque a estas alturas todo supura sangre
y no quedan vendas para tanta herida
ni caricias para tanta cicatriz.
Quiero quitar las marcas de las manos
que un día agarraron las mías
y me arrastraron al único mundo en el que,
por una vez,
estuve segura de querer quedarme a vivir
y no tuve miedo.
Acumulo meses empezando de cero
dejando atrás hogares
donde la lluvia no entraba
y la chimenea estaba siempre encendida,
rincones que me sabían abrazar,
sólo por la promesa de una página
que a día de hoy sigue en blanco
y la arena continúa sin dejar de caer
y tú sin oir mi voz,
sin esperar mis pasos.
Y yo sigo sin ser capaz de no hablar de ti,
de no ponerte como ejemplo,
de no esperar tu olor en mi ropa
en lugar del suyo
Colecciono deudas pendientes conmigo
que dudo poder saldar pronto,
y días de una cuarentena
que temo que acabe
porque estoy tan cansada
que me se incapaz de volar.
Y no puedo caminar a ras del suelo,
no puedo pisar la calle
que supo que fuimos
que nos vio reír y besarnos
resistiendo las ganas de destruirla por completo
de reducir todo a polvo y piedras
para, entonces si,
arrastrarme
dejando la piel que tocaste
justo donde pertenece;
entre ruinas.
13 de abril de 2020
Resquicio de un invierno sin flores
«somos con mucho
la mayor estupidez que podría haber ocurrido,
y ademas nos encanta jactarnos de ello:
nos colocamos el busto frente el espejo
y nos corremos del susto cada vez que alguien suelta una verdad a cambio.»
- Escandar Algeet
No veo nada.
Está todo oscuro
y tengo frío.
Ya no hay mantas,
ni edredones,
ni pieles que echarme encima.
Lo destruí todo
porque siempre me asustó el calor
por si detrás se escondía un incendio
y sus correspondientes cenizas.
Me dio tanto miedo empezar a notar
que estas cuatro paredes parecían un hogar
que fue impulsivo llamar al invierno
para que volviese.
Y ya está aquí.
Y tú ya no.
Mis inviernos nunca se adaptaron bien
a tu odio a la lluvia,
a tu amor por la luz,
aunque lo intentamos
Al final somos niños inmortales
jugando a ver qué encaja con qué,
como pequeños semidioses
haciendo puzzles en el Olimpo.
Y nadie nos dice que
nunca encajarán las piezas.
Y no aprendemos.
Y vivimos con la eterna esperanza
-tremenda hija de puta-
de que todo haga "click"
y por una vez cobre sentido
todo este huracán de planes truncados,
de historias finitas,
de restos.
Somos auténticos gilipollas
buscando reglas en un universo que nos grita
que vivir consiste precisamente en eso:
vivir
y seguimos sin hacerle caso.
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